Hipertensión Arterial

La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que, librada a su curso natural, produce daño orgánico irreversible que causa invalidez o muerte prematura.

Es un factor de riesgo que puede conducir a infarto cardíaco, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular (ACV), ruptura de aneurisma aórtico, enfermedad de los riñones y afectación de la visión (retinopatía).

Estas complicaciones están entre las enfermedades más comunes y de mayor gravedad en la población adulta.


¿Cómo realizar el diagnóstico?

La única manera de detectar la hipertensión es su medición. Muchas personas tienen la presión arterial elevada durante años sin saberlo. Existen dos medidas: la presión arterial sistólica (PAS) o máxima y la presión arterial diastólica (PAD) o mínima. Se considera presión arterial alta (hipertensión) cuando dicha medición máxima es mayor o igual a 140 y la mínima es de 90.

  • Debido a la variabilidad en las mediciones de la presión arterial individuales, el diagnóstico de hipertensión se debe realizar sólo después de 2 o más lecturas elevadas, por un profesional del equipo de salud, en al menos 2 visitas durante un período de 1 a varias semanas. Puede realizarse con tensiómetros digitales o aneroides (de reloj).

¿Cuándo realizar el rastreo?

  • Se recomienda el rastreo de la presión arterial alta en personas de 18 años o más (y también en los niños que presenten sobrepeso, obesidad o diabetes).
  • Se recomienda realiza un control anual.

¿Cómo es el tratamiento?

La hipersensible, en la mayoría de los casos, no puede curarse pero si puede controlarse. Para lograrlo debe seguirse un tratamiento regular de por vida para bajar la presión y mantenerla estable. La medicación es sólo una parte de ese tratamiento.

El médico también suele recomendar, si es necesario, una alimentación saludable para perder peso, no abusar del consumo de sal y alcohol y la importancia de realizar actividad física con regularidad.


Modificación Recomendación
Reducción de peso Alcanzar y mantener un peso normal (IMC 18.5–24.9)
Actividad física Sumar al menos 30 minutos diarios de actividad física aeróbica continuos o fraccionados.
Limitar el consumo de alcohol Limitar el consumo a no más de 2 vasos por día en los hombres y no más de 1 vaso en las mujeres.
Reducir el uso de la sal y el consumo de alimentos con alto contenido de sodio Cocinar sin sal, limitar el agregado en las comidas y evitar el salero en la mesa.

Para reemplazar la sal utilizar condimentos aromáticos (pimienta, perejil, ají, pimentón, orégano, etc.)

Limitar el consumo de fiambres, embutidos y otros alimentos procesados (como caldos, sopas y conservas) contienen elevada cantidad de sodio.

Aumentar el consumo de frutas y verduras. Consumir al menos medio plato de verduras en el almuerzo, medio plato en la cena y 2 o 3 frutas por día.
Tabaco No fumar y evitar la exposición pasiva al humo de tabaco.

EL objetivo del tratamiento es lograr mantener los valores de TA por debajo de 140 y 90 mmHg (aunque este valor suele ser diferente en ancianos, diabéticos u otros grupos de riesgo).

 Si Ud. es hipertenso acuda o llame a un servicio de urgencias en caso de:

  • Dolor de cabeza muy intenso y repentino.
  • Dificultad para hablar y levantar un brazo o parálisis facial.
  • Mareos o vértigo.
  • Visión borrosa.
  • Dolor en el pecho o sensación de falta de aire.